todoeltiempo, todos los tiempos

de manera crónica, me moviliza la permanente presencia y posibilidad

de los milagros

porque existen, existen cotidianamente.  Pueden apersonarse.

Son esos instantes de plenitud y consciente elección,

son esos instantes de presencia

de presente

de sensación de hogar y abrazo

de estar aquíyahora porque es el mejor lugar de todo el universo posible para estar y ser, para estar siendo y compartiendo, co-viviendo.

Cada segundo es una responsabilidad en contra y a favor del tiempo.

Cuando no estemos más sobre la Tierra en términos físicos

y nos incendie la pregunta ¿te arrepentís de algo?,

la reflexión nos llevará a pensar ¿En qué lugar elegiste estar? ¿En todo momento, si, en cada uno de todos los momentos que viviste, fuistehiciste lo que querías serhacer? ¿Lo que te hacía mejor a vos y a los otros? ¿En cada estación, fuiste vos? ¿Respetaste tu estado? ¿Elegiste con la sensibilidad y ternura de tú fuerza, dónde estar? ¿Con quién estar? ¿Sentiste que en ese micro segundo, la gravedad y la poesía, estaban exactamente dónde vos estabas? ¿Sentiste la energía de saber que entre las infinitas posibilidades de existencia, la que ocurría era la de mayor luz? ¿La unicidad divina entre tanto caos y entropía? ¿Elegiste? ¿te con-moviste? ¿Tus con-movimiento, alegraron al mundo y a tú mundo, lo más posible?

Cada segundo es una responsabilidad en contra y a favor del tiempo.

Y por eso es un milagro.

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