Ventana sobre una mujer (III)

De Eduardo Galeano

Nadie podrá matar aquel tiempo, nadie nunca podrá: ni siquiera nosotros. Digo: mientras estés, donde estés, o mientras esté yo.

Dice el almanaque que aquel tiempo, aquel tiempito, ya no es: pero esta noche mi cuerpo desnudo te está transpirando.

Deja un comentario

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>